miércoles, 5 de diciembre de 2007

Encantada o la nueva versión de la felicidad

Es un hecho que el cine es el reflejo evidente de como se pueden gestar imaginarios interesantes, que cautiven, subyugen o nos hagan reflexionar. El cine es la última posibilidad que tenemos para soñar y ver la realidad de otra forma, más allá del simple entretenimiento, porque como todo medio masivo que se respete, en el subyace la importancia del mensaje y como este adiciona un argumento esencial: el de persuadir y algunos casos el de convencer.

La casa productora Disney siempre le ha apostado precisamente a la moraleja disfrazada de entretenimiento en todas y cada una de sus películas y la que hoy nos ocupa no es la excepción. Encantada o la historia de Giselle la nueva película de fantasía de los estudios Disney, sin lugar a dudas, vuelve a sorprendernos con su inagotable ingenio. Esta vez han mezclado un cuento de hadas con la realidad de las calles de Manhattan, dando vida a una interesante historia que pasa por la animación para terminar viviendo en nuestros días. “Encantada” narra la historia de Giselle (Amy Adams), una princesa que debido a un hechizo de la malvada bruja (Susan Sarandon), es trasladada desde su mágico mundo a las crueles y ruidosas calles de Manhattan. En medio de su nueva odisea, un carismático y comprensivo abogado (Patrick Dempsey) decide creerle y ayudarle. Mientras tanto el príncipe pretendiente de su mundo de fantasía (James Marsden), se las ingenia para venir a rescatarla de nuestro salvaje mundo. Ahora la princesa deberá elegir, con cual de los dos quiere quedarse, si con su príncipe azul del cuento de hadas o con su nuevo príncipe protector de la gran ciudad. Una comedia romántica con ese toque especial que Disney deja en todas sus producciones. Una producción que a todas luces traduce una realidad que circunda el mundo contemporaneo, la ruptura del nucleo social por excelencia: la familia y las relaciones interpersonales dentro de un marco de tolerancia. Aparentemente se evidencia una mezcla de los infaltables cuentos de hadas con el cual muchas generaciones crecimos, donde transitan principes y princesas, brujas malvadas y animales traviesos, pero más allá de eso se refleja una condicionante especial y es el nuevo modelo de familia que nos brinda la contemporaneidad: la falta de temperancia como signo y el divorcio como consecuencia y el resultado final es, hijos desubicados, padres y madres sustitutos.

La princesa de este cuento no soporta la idea de que las personas no puedan vivir felices para siempre y termina en llanto, sufre ante la posibilidad de que no exista la felicidad y el encanto que brinda la fuerza mas poderosa del mundo, el amor. Sintésis del mensaje o moraleja que esta cinta quiere reflejar.

Es un hecho contundente que las sociedades contemporaneas estan en crísis tanto de valores como en formas de vida y esta película lo muestra con sutileza, pero sin profundidad, pero cuando uno asume la subtextaulidad, encuentra en ella esos derroteros que van más allá de la fantasia, pero como toda regla tiene su excepción y despues de tanto imposible se da lo posible, la felicidad es encontrada de un plumazo y todos y cada unos de los personajes son felices, lo que no se sabe es, si es para siempre.

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