martes, 3 de febrero de 2009

LOS CAMINOS INCIERTOS DE LA EDAD


Los sistemas sociales y políticos cualesquiera fuese su carácter ideológico, tienen en su fuero interno y en sus leyes algunos niveles de exclusión, ya sean políticas, sociales, económicas y emocionales, esta ultima es la peor de todas. Cual doctrina espartana, muchos de los regímenes adoptan posiciones que enfrentan a sus ciudadanos a unas condiciones deshumanizantes, ejemplos hay muchos sin entrar a categorizar, pero uno de los relevantes son las condiciones de trabajo.

Hace algunos años, tener 20 o 25 años era sinónimo de inexperiencia y de poca sabiduría, lo cual no permitía que un joven sobre esos márgenes de edad encontrara y desarrollara una actividad laboral decente y digna, pasar la barrera de los 25 a los 50 años o mas era signo de conocimiento y sabiduría y por supuesto de un cumulo de experiencia, pero al igual que los jóvenes, su destino era de consejero espiritual, pero de ahí a que se le considerase un individuo realmente productivo y capaz de establecer procesos en el orden laboral, político o económico, era casi que imposible, claro esta existen algunas excepciones históricas, pero eso no garantiza algún tipo de cambio al respecto.

Hoy, cuando los retos son mayores en todos los campos, mas aun con el advenimiento de nuevas formas tecnológicas, de comunicación e interacción, uno pensaría que esto ha cambiado, pero no es así, hoy el mundo es para los jóvenes en cierta medida, pero para los que llegan al medio siglo no hay posibilidad. Muchos que a lo largo de muchos años se han esforzado por aprender un oficio, una profesión que les permita vivir y desarrollarse laboralmente no pueden continuar con este derrotero porque ya su edad (35 a 50 años) no lo admite, ya a estas alturas para las empresas o entidades publicas o privadas, cuando se llega a esta edad se es un anciano, a no ser que se procure emprender su propio proyecto de vida empresarial, si el sistema así lo facilita. Muchos lo han logrado, por fortuna, pero es una escasa minoría.

Al igual que jóvenes y adultos, los niños también tienen su grado de exclusión sintomática, es poco el acceso a la educción con calidad, a la protección, a la familia, cuantos de nosotros conocemos familias polarizadas, hijos sin padres que reconocer o identificar, esa es una manera de afrenta emocional y sin sentido que deben afrontar nuestros niños, supuesto futuro de los países. Ni hablar de la educación, este es otro sin sentido cuando no hay garantidas de calidad real sobre todo en los estamentos públicos, y en los privados hay que tener y no ser para lograr que nuestros hijos tengan un mejor futuro. Eso es igualmente excluyente.

Es indudable y como lo decíamos en párrafos anteriores que el mundo es para los jóvenes, hoy son los que han tomado, algunas, no todas, las decisiones importantes, pero bajo un criterio claro, es mano de obra barata y susceptible de explotar, por aquello de recibir y asumir experiencia cualquier posibilidad es buena, argumento que justifican quienes detentan el poder, hoy los "muñecos de felpa" (jóvenes entre los 20 y 25 años) que salen con una buena o regular formación universitaria, técnica o tecnológica, son los encargados de afrontar los senderos de la economía, la política, el arte y la cultura dejando de lado al padre que los nutrió, los hoy considerados viejos.
 

1 comentario:

Maximiliano Kerszenbaum dijo...

Hola Omar:

Gracias por sumar a "EL BLOG DEL GUIONISTA" entre los blogs que sigues!!!

Acabo de agregar el link de "EL VOYEUR", en la categoría de "MÁS AMIGOS", cuyo segmento lo encontrarás en la página principal del sitio.

Me ha encontado el sitio que tienes. Leí los post y me resultaron sumamente interesantes!!!

Saludos!!!!

Max.

Imprimir